En primer lugar, compruebe si hay heridos y llame al 112 si es necesario. En segundo lugar, dé siempre prioridad a la toma de fotografías para documentar sus lesiones y los daños del vehículo. Las fotos constituyen pruebas que pueden ayudar a demostrar quién fue el culpable del accidente, protegerle contra el fraude a los seguros y garantizar la exactitud del informe policial. Al hacer fotos tras un accidente de coche, incluya a las personas heridas, la zona donde se produjo la colisión y ángulos tanto generales como de primer plano de los vehículos dañados. Las fotografías son pruebas fundamentales, y esta documentación puede marcar una verdadera diferencia en su reclamación por daños personales.
Además, obtenga la información de contacto de los testigos. Informe de todo a la policía, incluidas sus lesiones, y asegúrese de obtener un atestado policial. A continuación, póngase en contacto con un abogado con experiencia en daños personales antes de hablar con cualquier perito de seguros.